Combatiendo el óxido

Desde lo formal puede decirse que la corrosión es un proceso electroquímico que deteriora los metales, pero desde lo que nos toca, el óxido uno de los peligros mas grandes para la vida útil de un vehículo. Si se le da la oportunidad puede destruir paneles enteros y hasta convertir un vehículo perfectamente utilizable en chatarra. Quizá las 4x4 sean los vehículos con mayor exposición a este problema, por ser utilizados en ambientes de mayor adversidad. Con cuidado y periodicidad en los mantenimientos el óxido puede controlarse sin llegar a significar un problema.

Hoy en día las 4x4 están compuestas por una variedad de aleaciones metálicas con gran resistencia a la corrosión y plásticos. Esto facilita en gran medida su mantenimiento pero no las deja exentas de éste problema.

Peor aún, las pickups de fines de los 60 hasta mediados de los 80 quizá sean las mas susceptibles a éste mal. ¿Por que? Antes de mediados/fines de los 70 las pickups eran fabricadas bajo otra concepción. En su gran mayoría principalmente hechas con grandes y robustos paneles metálicos con sus correspondientes tratamientos anticorrosivos, y otros pocos elementos que podían llegar a formar parte del vehículo entero.

 

Comenzados los 80 para convertir a estos vehículos de trabajo en vehículos más dóciles se optó por usar láminas metálicas más delgadas y cambiar los gruesos paneles por paneles de aleaciones más livianos, y sin pasar de un extremo al otro las 4x4 quedaron en desventaja, ya que seguían siendo vehículos fabricados en su gran mayoría por metales, pero ya no tan robustos y resistentes, cosa que posteriormente se encargarían de solucionar otros metales como el aluminio y sus aleaciones, y el plástico.

Basta con ver que las primeras 4x4 pueden tener años de abandono, pero pasado ese mismo lapso de tiempo en una pickup posterior a los 70 las consecuencias serán notablemente mayores.

Hoy en día hay formas de proteger nuestro vehículo, pero vale aclarar que existen grandes diferencias entre cuidar un vehículo que circula por la calle de una ciudad al cuidado que puede requerir una 4x4 que transita frecuentemente por zonas de agua salada.

 

El primer cuidado que hay que tener para evitar en gran medida éste problema es lavar con periodicidad el vehículo. Cuanto menos tiempo pase entre un lavado y otro mejor. Los lavados deben ser completos, especialmente por debajo de la carrocería y chasis y luego por sobre la carrocería.

Observen esta Bronco Centurion, aunque parezca difícil creerlo las fotos que están debajo son del mismo vehículo.

Fíjense que la caja estaba en un estado calamitoso.

De nada sirve tener una carrocería brillante y un interior perfumado si los largueros, bajos y pasarruedas están cargados de barro. Las acumulaciones de barro, se trate de una zona salada, o no, es una de las principales causas del comienzo de una formación de óxido.

En invierno es conveniente dejar el vehículo al sol para evitar acumulaciones de humedad.

Todos los lugares donde el agua puede entrar, pero no halla circulación de aire que lo seque por completo representan un problema (Por ejemplo burletes mal sellados, baguetas mal colocadas, esquinas donde se junte agua, debajo de alfombras, etc.) 

Otro punto débil de los vehículos son las zonas donde la pintura de la carrocería o del chasis hayan sufrido algún deterioro o se halla salido. Los paneles de carrocería tienen tratamientos anticorrosivos y encima la pintura ayuda a la protección.

Cuando se coloca un remache, un tornillo, se hace un agujero o una soldadura, donde la pintura se vea dañada por un golpe o choque  las pequeñas filtraciones de humedad se depositan en la zona, comenzando a oxidar el panel. Es así como se “brota” la pintura, la humedad penetra entre el panel y la pintura y debe rascarse toda la zona para evitar que el óxido se extienda. Si no debe cambiarse la parte afectada utilicen un convertidor,  pinten nuevamente la zona para evitar la entrada de humedad nuevamente y revisen otras zonas.

Los lugares debajo de la cabina a la altura de las puertas son un gran punto débil. Sus ángulos proporcionan un excelente lugar para que se deposite el barro. Si no se lava el vehículo, poco a poco los zócalos pueden pudrirse fácilmente. (Quienes sean detallistas notarán que por lo general esa chapa sí es galvanizada, y sigue estando expuesta al óxido)

Un pedazo de piso y zócalo que tuvo que cortarse y retirarse por completo.

Fíjense la prolijidad con la que se rehicieron pedazdos enteros del piso de ésta F-100. Todo hecho con una lámina de metal, una tijera de chapa y un martillo para molduras.

Los vadeos pueden generar otros puntos de formación de óxido, especialmente desde el interior del vehículo. La acumulación de humedad entre las alfombras es una causa común de deterioros del piso, donde el agua entra pero no sale y tampoco puede entrar aire para secarlo. No es mala idea cada tanto levantar las alfombras para ayudar a evacuar la humedad atrapada.

Para mejorar la protección debajo de nuestro vehículo existen nuevos tipos de pinturas que realmente facilitan el mantenimiento y nos dan un respiro. Pinturas “plásticas” u otras como el caucho al agua representan una gran ventaja contra las formaciones de óxido, además de ayudar a insonorizar el vehículo.

Otros elementos que poco a poco se utilizan más son las pinturas y esmaltes convertidores de óxido, que evitan tener que rasquetear, aplicar antióxidos, y pintar.

Los esmaltes convertidores de óxido permiten tratar ciertas zonas que quizá tendríamos que reemplazar como es el caso de este soporte de batería

 

Lo mismo debe revisarse en la caja de carga. Colocar un cubrecaja si la pintura está dañada puede ser un problema al acumularse humedad. Para colocarlo primero deben ocuparse de los lugares donde la pintura tenga que ser retocada

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En la colocación de barras antivuelco también deben controlarse los agujeros que se hagan y si es posible pintarse para que no se acumule humedad en grandes cantidades. Incluso los lugares que aparentan ser 100% aislados pueden sorprendernos.

Por último, en caso haber rayado una parte del vehículo, un golpe, o un choque no esperen a ver el panel color naranja. Si no pueden repararlo por completo intenten hacerle un tratamiento anticorrosivo, ya sea con convertidores de óxido o despintar la zona y aplicar una pintura antióxido. Es más barato que darle la oportunidad al óxido de que arruine por completo un panel o una parte al menos.

 

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